4 de noviembre 1922. Egipto. Valle de los Reyes
El arqueólogo Howard Carter, descubre la llamada Tumba KV62 el
26 noviembre 1922. El arqueólogo y su financiador, Lord Carnarvon, entran por la primera vez, después de 3.300 años, en la tumba del ahora conocido como “Faraón niño”, Tutankhamon.

Lord Carnarvon, Evelyne Carnarvon, Howard Carter y Arthur Mace frente a la entrada de la tumba


En marzo 1923, Lord Carnarvon es picado por un mosquito y en consecuencia muere de una septicemia el 5 de abril del mismo año. Se cuenta que en el mismo momento de la muerte, su adorada perra, Susie, aulló y cayó fulminada en Londres.

El hermano del Lord, que presenció la abertura de la tumba, murió nada más volver a Londres, por causas desconocidas.

El hombre que dio el último golpe al muro para entrar en la cámara, Arthur Mace, murió poco después sin ninguna explicación médica. La secretaria de Carter, también falleció inexplicablemente y su padre se suicidó al enterarse.

Para abreviar, en los dos años siguientes a la abertura de la tumba murieron 18 personas.

¿Y Howard Carter?

Él fue el descubridor, el que hizo de todo para encontrar esta tumba. Vivió tranquilamente hasta el 2 de marzo 1939, cuando murió en su casa londinense a causa de un linfoma. La pregunta más lógica sería

¿Por qué él no fue afectado por la llamada Maldición del faraón? Howard Carter llevaba siempre el anillo atlante. Pero ¿Qué es este anillo? ¿De dónde llega? ¿Qué supuestos poderes tiene?
Quiero aclarar que nunca he utilizado este anillo y que tampoco lo he testado, así que las informaciones que os transmito no son de primera mano.
Para conocer un poco más la historia de este famoso anillo, llamado de Atlantis, de RA o de Karnak, tenemos que volver a Egipto.

En 1860 un misterioso egiptólogo francés, el marqués Armand Arthur de Pradier D’Agrain (1840-1902), de 20 años de edad (tenía que ser un genio de la egiptología para llevar a cabo excavaciones tan joven) encontró en la tumba de un alto sacerdote, Jua, un pequeño objeto en arcilla de Assouan, que hoy conocemos como el “Anillo de Atlantis” porque el Marqués pensó que este fue un obsequio de algún habitante de la supuesta desaparecida isla a los egipcios.

Desgraciadamente no he encontrado ninguna información sobre esta tumba, esta excavación, este sacerdote y tampoco sobre este egiptólogo. Lo que no me explico es porque si encuentras algo en Egipto piensas automáticamente que tiene origen Atlántide.

La pregunta más pertinente sería: ¿Qué tiene que ver la legendaria Atlántida con Egipto?

La Atlántida según Solón



Según el filósofo griego Platón, que fue el quién mencionó esta isla en sus diálogos Timeo y Critias la mítica isla de Atlántida, se encontraba más allá de las Columnas de Hércules y era más grande que Libia y Asia menor juntas y desapareció unos 3600 años antes de Cristo.

»El poderío de la Atlántida fue tal que llegó a dominar el oeste de Europa y el norte del África, hasta ser detenida por la ciudad de Atenas. En ese mismo momento una catástrofe, que no se describe, hizo desaparecer a la vez la isla y los ejércitos rivales, «en un solo día y una noche terrible». El mar donde estuviera la Atlántida se tornó innavegable a causa de los bajíos, en tanto que Atenas y los pueblos de Grecia olvidaron el suceso, pues solo unos pocos sobrevivieron. En Egipto, en cambio, se preservó el recuerdo que, miles de años más tarde, llegó a conocimiento de Solón y, a partir de sus relatos y un manuscrito, a Critias, el narrador.» (https://www.filosofia.org/cla/pla/img/azf06267.pdf desde la página 270 hasta la 291)

La cronología histórica no coincide con estos datos en cuanto Atenas fue fundada en el primer milenio antes de Cristo.

No sabemos como el anillo llegó a Howard Carter que lo conservó hasta su muerte en 1939 y después la reliquia llegó a André Marie Pierre de Gouzillon de Bélizal(1896-1975) casado con Marie Françoise Geneviève de Pradier d’Agrain (1899-1976), nieta del marqués de Bélizal, que fue un experto estudioso de radiestesia, radiónica y esoterismo.

¿Qué tiene de especial este famoso anillo?

Examinando su diseño notamos que tiene:

2 pequeños agujeros (aire)
1 triángulo con vértice hacia arriba (fuego)
6 cuadrados (tierra)
3 rectángulos (tierra reforzada)
1 triángulo con vértice hacia abajo (agua)

La suma de las figuras geométrica es 13 que casi seguramente muchos de vosotros consideráis de mal agüero, puede ser porque según la tradición cristiana había 13 personas sentadas en la última cena, o porque en el tarot a este número corresponde la Muerte o, por los amantes de la mitología nórdica, el 13 corresponde a Loki o por todas las películas de horror donde muchas veces el asesino mata un viernes 13.
En Italia, al contrario, está considerado de buen auspicio.
Según el diccionario numérico cabalístico de Jaime Villarrubia, el 13 representa: Amor, unidad, curación, amistad, afecto, expresar, pensar, proyectar, regalo, pero también odiar, vacío. Se alude a la calidad sanadora del amor, así como a la naturaleza del odio que no es sino una forma de amor oscurecida por el miedo.

Si yo tuviera que diseñar un talismán con estos símbolos, estaría transmitiendo ideas de crecimiento, de energía telúrica que, a través de la columna vertebral, sube hasta la coronilla. Si miramos bien, desde el primer agujero de base hasta el superior hay 7 puntos:

agujero inferior

triángulo inferior

primera línea de cuadrados

rectángulos

segunda línea de cuadrados

triángulo superior

agujero superior

¿Es una casualidad? ¿Se conocían en aquellos tiempos los chakras? Según los Vedas su evidencia se originó entre el 1500 y el 500 a.C. Esta combinación de figuras geométricas me hace pensar a una evolución, desde la materia hasta el espíritu, un crecimiento, la concienciación que hay algo más allá de nuestra vida terrenal, como la conocemos.
Si tuviera que basarme en esta composición, añadiría unas piedras para reforzar cada elemento. Por ejemplo, pondría un rubí en el agujero inferior y un diminuto diamante en el agujero superior.

Barra de Bélizal y Morel

Para que sea más claro para todos vosotros, como lo ha sido para mí, os enseño la barra de Atlántida (faltan los dos agujeros) que de Bélizal obtuvo con la ayuda de Paul Andrè Morel. Según el estudio de los dos franceses, la formación geométrica de la barra muestra unas calidades, capaces de restablecer el equilibrio entre las energías telúricas y las cósmicas.

Es muy interesante el estudio hecho por Dineke Jongepier, una investigadora de radiónica (medicina alternativa que afirma que las enfermedades pueden ser diagnosticadas y tratadas a distancia a través de un tipo de energía semejante a las ondas radio).

Instrumentos radionicos


Según los cálculos de Jongepier, parece ser que los símbolos de la barra son canales energéticos de valor biométrico de 23000 Bovis (Unidades abstractas que se expresan a través la percepción de la radiestesia. Su valor va desde 0 hasta 33000).

Reitero que nunca he testado un anillo atlante así que no se de primera mano si tiene esta supuesta energía que le atribuyen.

Para suplir mi ignorancia en este tema, acabo de adquirir el libro de Leonardo Olazabal Amaral “La verdadera historia del anillo atlante” que podéis encontrar en Amazon o leer su interesante artículo en https://shambala-roerich.com/la-verdadera-historia-del-anillo-atlante/

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